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Y el pueblo habló

Y se cumplieron los pronósticos. Las mayorías absolutas desaparecieron.

Antonio Adán: “Ahora quiero disfrutar del Betis en Primera División”

Desde Undécima Parada conversamos con Adán, portero del Betis para repasar su trayectoria y conocerle un poco mejor.

También hubo giro a la izquierda en TV: laSexta, líder de la noche electoral

El pasado domingo el pueblo habló, pero no solo lo hizo en las urnas.

Concha Chamorro: “Sin periodismo no hay democracia”

Chamorro es una mujer luchadora y muy abierta. Desde el primer momento que la vi entrar por la puerta de la cafetería donde quedamos, noté su fuerza y su gran energía.

La moda, una enfermedad contagiosa

Actualmente el mundo de la moda está generando muchas controversias. No solo influye en la manera de vestir, para muchos se convierte en un estilo de vida.

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martes, 2 de junio de 2015

Lo que el Periodismo me ha regalado

Tras cuatro años en la universidad, la etapa está alcanzando su fin. Y a veces ocurre que cuando estamos cerca del final recordamos cómo empezó todo y realizamos un pequeño balance general.



Fue bonito, casi mágico diría yo, porque el periodismo llegó a mi vida prácticamente por casualidad. Mi mente siempre abrazó a las ciencias, sin embargo, finalmente, entre las palabras me encontré a mí misma. Así sucedió. Lo que el periodismo me ha regalado.
El periodismo me ha regalado valor para enfrentarme a mí misma, para mirarme y escucharme. Me ha regalado valor para aceptarme. El periodismo me ha regalado actitud analítica y crítica con todo lo que me rodea. Me ha regalado ese sentimiento de amor al conocimiento.

El periodismo me ha regalado pequeñas dosis de paciencia y me ha enseñado que no merece la pena embarcarse en todas las guerras y que, a veces, perder supone ganar. Me ha enseñado a relativizar las cosas un poco más y que si hay que hacer algo que consideras absurdo o inútil la mejor opción es hacerlo con una sonrisa.

El periodismo me ha cambiado, completamente. Me ha regalado una ventana por la que mirar y descubrir un mundo repleto de conocimientos, de vida. El periodismo me ha regalado una perspectiva más amplia de la vida. En el respeto reside la libertad y nunca hay una única respuesta, porque la clave para hallar la “verdad” no es saber dar respuestas, sino saber preguntar(se).

El periodismo me ha dado la oportunidad de conocerme más a mí misma, de saber que soy de esos corazones que están hechos para viajar, para luchar, para ayudar…
El periodismo me ha regalado un poquito más de humanidad.

"Escribo como medio y arma de combate, que combatir es realizar el pensamiento".
Domingo Faustino Sarmiento


Andrea Arrieta

En el blanco de las industrias farmaceúticas



¿Es casualidad que desde hace unos años, esta etapa postmoderna en la que nos encontramos, venga marcada por un cambio radical en las costumbres sanitarias de las personas? ¿Es casualidad que haya más enfermedades que antes? ¿Ustedes creen que es casualidad que oigamos cada vez más aquello de “antiguamente no había tantos achaques”? Y así, infinidad de expresiones similares que todas vienen a decir lo mismo: ¿qué está pasando hoy en día que tenemos más citas con los médicos que con nuestras parejas? ¿Qué está ocurriendo últimamente que nos duele todo y para nuestra sorpresa para todos los dolores estúpidos hay medicamentos?

Jörg Blech se hizo estas preguntas, y seguramente muchas más, hace ya más de diez años y tras muchas investigaciones, este médico y escritor publicó LOS INVENTORES DE ENFERMEDADES: COMO NOS CONVIERTEN EN PACIENTES. En el libro refleja sus conclusiones tras muchas investigaciones y entrevistas a industrias farmacéuticas, médicos y agencias de publicidad.  Y el desenlace es alarmante: el negocio reside en vender enfermedades para posteriormente vender medicamentos. Las industrias farmacéuticas han encontrado un nicho de mercado en el miedo. Las personas nos resistimos a morir, a envejecer o a pasar dolor en algún momento de nuestra vida. Y los que entienden que hay cosas, como las arrugas, el miedo o la timidez que son irrevocables, aprovechan para convertir a la sociedad en pacientes. Con la ayuda de la comunicación, el marketing y los médicos comprados que avalan ciertas investigaciones cuestionables, estas empresas consiguen sacar al mercado medicamentos caros e innecesarios. Además consiguen venderlos.

Querer estar bien es del todo normal. Querer ser mejores, superar nuestros miedos, nuestras barreras, sea la timidez, sea el nerviosismo o sean malas etapas que nos acarrean una mala salud psíquica temporal, es nuestra obligación. Pero seamos conscientes de cuando sí y cuando no necesitamos la ayuda de químicos, medicinas y antibióticos. Pensemos por nosotros mismos. También eso es nuestra obligación.


Alba Campo

martes, 28 de abril de 2015

Si no paran de dar “mierda” será que alguien sigue tragándosela

El término “telebasura” se utiliza para denominar aquellos programas que han cambiado su objetivo principal (informar) por un entretenimiento (vulgar, amoral y ficticio).  Y es que cada vez tienen más cobertura mediática este tipo de formatos. Esto hace que los programas de información sean cada vez menos, con menor objetividad y menor rigor y por supuesto más sensacionalistas.  Sin embargo ante este problema no existe un único culpable, todos somos “presuntos delincuentes”.

Por lo tanto es un circulo vicioso, si los telespectadores en el caso de la televisión y los usuarios en el caso de Internet cada vez consumen más este tipo de programas obligan a los medios de comunicación a ofrecer esta programación.

Los medios de comunicación (especialmente la televisión e Internet) tienen un objetivo claro: más audiencia y  así obtener un número de beneficios superior a los actuales.
Lo curioso en estos casos, es que dichos programas tienen tantos apoyos como detractores, y esto hace que se genere polémica.

La última polémica que se generó, fue tras la emisión de una noticia importante a nivel nacional (el accidente de avión que tuvo lugar en los Alpes Franceses, donde murieron todos sus tripulantes y pasajeros) irrumpiendo la programación matinal. El debate se produjo debido al retraso de la emisión de unas horas del programa de moda: Mujeres y hombres y viceversa (Telecinco), en la que seguidores de éste, emitían sus mofas y quejas sin tapujos  a través de las redes sociales hacia las víctimas y familias del accidente. El resultado…una multa para estas personas incoherentes y una posible retirada del programa.

Realmente, dudo que se vaya a retirar este programa, ¿Por qué otro programa podría superar la audiencia que genera éste? Simplemente, teniendo en cuenta el horario en el que se emite (13:00-14:25 horas) resultaría muy complicado enganchar a al sector del público (desempleados y estudiantes) que habitualmente consumen el programa.
Parece mentira que en pleno 2015, tengamos que “tirar” de programas basados en las malas formas, insultos, humillaciones… para entretenernos. Hoy en día son habituales, los realities (Gran Hermano, Supervivientes, Gandía Shore…) en los que cada vez se permiten más faltas de respeto entre los concursantes. Hablando acerca de este tema, se me ocurre un caso reciente: en el último GH (anónimos) que ha tenido lugar, uno de los concursantes (Luis) llamaba maltratador a otro (Omar), mientras este según alego “se defendió empujando a su agresor”.  Ejemplos como este, en la actualidad invaden nuestro día a día… y viendo lo que hay solo se me ocurren dos cosas, una de ellas es que estamos “tan enganchados” a la televisión que vemos lo que nos pongan y no tenemos conciencia del daño que hacen o por el contrario, sabemos perfectamente lo que vemos, somos conscientes de ello y seguimos viendo estos programas “por echarnos unas risas y evadirnos de nuestras vidas”.



Es un tema lo suficientemente serio y extendido como para empezar a tomar cartas en el asunto,  debemos pensar en todos aquellos niños y jóvenes que están en edad de crecimiento física y mentalmente que ven este tipo de programación. Realmente me aterra pensar cómo será la sociedad en un par de años, entre los pocos valores que tiene la juventud, las prontas edades con las que empiezan los malos hábitos (fumar, beber…) y la programación que hay en la televisión… da verdadero pánico pensar en el futuro inmediato.

Todos sabemos, que tanto niños como adolescentes imitan a sus ídolos (muchos de ellos aparecen en la “caja tonta”). Lo triste es que para una chica de 15 años su referente a seguir puede ser Ylenia (concursante de Gandía Shore y Gran Hermano Vip), una joven conocida por sus malas formas, gritos, discusiones y borracheras. Lanzo una pregunta al aire, padres de España, ¿creen que este “personaje televisivo” es el referente ideal para sus hijos? Piénsenlo muy bien, la educación de sus progenitores está en juego.


Paremos esto cuanto antes, por nuestro bien y por el las futuras generaciones. Mi consejo como telespectadora es que exista una mayor responsabilidad. Respecto a los “que mandan”, programas de entrenamiento ¡SI!, telebasura ¡NO!, gracias.

Soraya López

El sentido de Villalar


El 23 de abril, nuestra fiesta, constituye un símbolo que representa valores tan significativos como la lucha por la libertad y la búsqueda de la justicia. Villalar es la fiesta de todos. No es patrimonio de ningún grupo político, ni de ninguna ideología; es un símbolo identitario de Castilla y León y, tras muchos años y no pocos esfuerzos, hoy la normalidad viene siendo la nota dominante en la celebración del Día de la Comunidad, en la que miles de castellanoleoneses acudiendo a la campa de Villalar, se agrupan en torno a unas señas de identidad  propias.

¿Qué celebramos en Villalar? La revuelta de las ciudades, la guerra de las comunidades. Una historia de todos los tiempos, que en su interpretación más romántica y liberal es la lucha por la libertad frente a los abusos del poder. Hace casi quinientos años, la lluvia de abril precipitó fatalmente los acontecimientos convirtiendo en derrota lo que en principio era un reagrupamiento de las fuerzas comuneras. La caballería imperial desbarató velozmente las inexistentes líneas de las tropas comuneras, que atascadas en el barro pronto sucumbieron. Si aquel 23 de abril de 1521 la suerte de las armas fue desfavorable a las fuerzas comuneras que sucumbieron allí, no ocurrió lo mismo con sus ideales que ya anticipaban nuevas formas de hacer política, basadas en la libertad, la limitación del poder y la igualdad de los ciudadanos; luego asumidas por las revoluciones liberales del siglo XIX.

El movimiento comunero, la guerra de las comunidades, constituye hoy en día una de las principales señas de identidad de Castilla y León, al simbolizar valores como la lucha por la libertad y la justicia, el afán de progreso, o la participación ciudadana en las cuestiones públicas.

Unos valores ya anticipados en las primeras Cortes de 1188 celebradas en la Real Colegiata de San Isidoro, que fueron el inicio de una larga tradición de defensa de las libertades, que tuvo su continuidad, tres siglos después, en este movimiento comunero que constituyó, quizás, una lucha para recuperar el pactismo entre el Rey y el Reino de aquellas Cortes medievales.

Buscaban, en cierto modo, constituir un gobierno representado por el pueblo, por una clase media organizada. Y lo que hoy homenajeamos es ese espíritu de búsqueda de una libertad política organizado en torno a la participación del ciudadano.

Hoy en día los comuneros, la propia batalla de Villalar, siguen estando de plena actualidad. Todos los años concentraciones populares se reúnen en Villalar en el mismo sitio en el que perecieron los jefes del movimiento; los que allí acuden se emocionan todavía ante la evocación de los héroes de 1521. Si Villalar atrae es probablemente porque este lugar tiene, aun hoy, una gran fuerza simbólica, como foco de uno de los episodios históricos más significativos de la historia, no sólo de Castilla y León, sino también de España e incluso de Europa.

Cada 23 de abril rendimos homenaje al esfuerzo colectivo de toda una sociedad, la castellana y leonesa, por ganar día a día su futuro. Un homenaje a los cientos de miles castellanos y leoneses que día a día contribuyen con su trabajo, iniciativa, esfuerzo y tesón a conseguir una Castilla y León mas abierta, mas moderna y mas conexionada.

El día de Castilla y León ha de servimos para celebrar, en torno a unas señas de identidad propias, el camino recorrido como Comunidad Autónoma durante los últimos 30 años, que han posibilitado el periodo de concordia, prosperidad y crecimiento más largo de toda nuestra historia, algo para lo que trabaja la Fundación Villalar. Desde sus inicios en 2003, y de acuerdo con sus objetivos, ha destacado su labor para conquistar la normalidad en la celebración, cada 23 de abril, de nuestra fiesta y, así, hacer de la Campa un lugar de encuentro en libertad.

Por tanto en este  día  recordamos las gestas de los comuneros, conscientes que sus aspiraciones e ideales no quedaron sepultados con ellos. Siguen presentes en la Comunidad Autónoma que en 1978 inició el camino de estabilidad, concordia, prosperidad y progreso más largo de toda nuestra historia. Un recorrido en el que los ciudadanos hacemos desde la libertad, igualdad y fraternidad, valores por los que los comuneros lucharon un día como hoy de 1521.

Alberto Fernández


martes, 14 de abril de 2015

La existencia inexplorada

El agua representa el 71% de la superficie total del planeta Tierra. Una de las especies que lo habita, el ser humano, presenta en su composición corpórea un porcentaje similar de agua, pero lo cierto es que, según el geofísico de la Universidad de Sydney, Dietmar Müller, “aproximadamente el 90 por ciento del fondo marino está inexplorado”.

A veces sucede que buscamos respuestas demasiado lejos, pues en este caso, Müller afirma que "sabemos mucho más acerca de la topografía de Marte de lo que sabemos acerca del fondo marino de la Tierra".



Es posible confirmar nuestro desconocimiento acerca de los fondos marinos al cruzar el umbral de la entrada de museos como el de ARQUA (Museo Nacional de Arqueología Subacuática), situado en Cartagena (Murcia). Resulta increíble la capacidad que poseen los museos de transportar a sus visitantes a momentos pasados, a lugares lejanos, a momentos infinitos para nosotros y  que tan sólo se alzan como instantes perdidos en la arena del tiempo.

Los museos nos transmiten una gran cantidad de conocimientos, generalmente, del campo en el que se centran, pero en todos ellos, como afirmó Orhan Pamuk, subyace un principio común: “los museos de verdad son los sitios en los que el tiempo se transforma en espacio”. 

Y así, me encontré nadando entre fósiles marinos, entre llanuras abisales y laboratorios químicos que me hacían sentirme como la protagonista de Breaking Bad. Big Band Theory y Doctor Who aparecieron en mi mente y me desafiaron a empaparme de conocimiento. Incluso, entre vitrina y vitrina me pareció ver a lo lejos a Bob Esponja en su piña debajo del mar –siempre hay espacio para el humor, porque, como dice el rapero español Rayden, “perdí el sentido del amor pero no del sarcasmo así que te haré el humor hasta llegar al orgasmo”-. De eso se trata, en los museos no sólo puedes descubrir pequeños pedacitos de cultura, en los museos también es posible hallar diminutas partes de ti mismo.

Andrea Arrieta

El maquillaje de la dialéctica política

Lejos quedan los días de discusiones en las que las partes basaban sus puntos de vista en sólidos argumentos. La utopía infinita de aquella época en la que los griegos nos enseñaban la política, la buena política. Parece que, oficialmente, hemos asesinado a la razón.

Y, como nos enseñó Aristóteles en su filosofía, el logos es uno de los tres modos de persuasión en la retórica, una retórica que se ha alzado durante siglos como instrumento principal de la clase política para conseguir apoyos y construir un gobierno más sólido.


Sin embargo, la muerte de la razón en nuestro tiempo nos ha empujado indefectiblemente a una sociedad en la que triunfa un discurso político vacuo, repleto de incongruencias que, anexionadas entre sí, dan lugar a mítines que se asemejan más a eventos deportivos en los que prima el entretenimiento, que a espacios para compartir una ideología con fundamento que pretende dirigir un país.

Nos encontramos ante unos políticos que han degradado la propia política de ciencia a falta de (con)ciencia. No hablo del azul, del rojo, del morado… hablo de la política en sí misma. Hablo de debates políticos basados en reproches absurdos que persiguen confundirnos. Hablo de políticos que no nos dicen claramente qué quieren y, lo que es más importante, no se detienen a explicarnos qué van a hacer para llegar a sus objetivos, en qué medidas se van a basar, cuál va a ser su protocolo de actuación.

Quizá, ya no queremos más cifras, nosotros, los ciudadanos, mejor que nadie conocemos la situación del país porque nos enfrentamos a ella cada día. ¿Se creen que somos tontos? –pregunto-, porque el sentimentalismo y el populismo que escurren los discursos políticos están empezando a crear un escepticismo generalizado. Un escepticismo sumamente peligroso en una sociedad en la que falta formación, en la que falta cultura.

Queridos, algunos sí nos damos cuenta y, posiblemente por eso precisamente, se acabe más pronto que tarde el engaño a través del maquillaje de la dialéctica política.

Andrea Arrieta

martes, 7 de abril de 2015

Mamá, de mayor quiero no ser invisible



El otro día fui a la proyección del documental Invisibles en el anfiteatro López Prieto de la Facultad de medicina de Valladolid. Para quién no sepa de que hablo, que seguramente sea una buena mayoría, es un documental de denuncia nacido como homenaje al 20 aniversario de la organización no gubernamental Médicos Sin Fronteras. La película denuncia las situaciones injustas en las que se viven cinco realidades.

Lleno de crudeza partimos desde una torturada Latinoamérica infectada por el Chagas. Una enfermedad que destruye al ser humano y que termina causando una muerte súbita. Observamos desde la impotencia como se evita su investigación porque es una enfermedad que sólo afecta a la América más pobre y olvidada.

Nuestra segunda parada será en Congo, donde los conflictos obligan al ejército a estar activo para defender a los civiles de los guerrilleros. Mientras los hombres luchan las mujeres sufren las vejaciones de ambos bandos, sólo por poseer cromosoma XX.

Y no sólo las mujeres son la cara frágil de las guerras, los niños, las mentes del futuro son raptados en Uganda para sujetar, entre sus pequeñas manos, fusiles. Son ellos los siguientes secuestradores y arrancando toda emoción de sus entrañas se convierten en soldados de mente herida. Muy pocos pueden huir y refugiarse, muy pocos tienen pesadillas de lo que vivieron porque la mayoría de los niños siguen envueltos en la corruptela y el temor.

La República Centroafricana no se escapa en el documental. A través de las imágenes se realiza una recreación de cómo no llegan los medicamentos a esta zona de África. Desamparados ante la muerte, las farmacéuticas no invierten en investigar las enfermedades que allí asolan, ya que como negocio sólo se permiten el éxito y la rentabilidad.

Regresamos a Lationamérica, Colombia y sus guerrillas dejan a personas sin hogar que terminan viviendo desplazados en zonas inhóspitas del follaje. Despojados de sus bienes huyen para salvar su vida, esperando encontrar refugio en la naturaleza hasta que cesen los conflictos.

Los cinco documentales están cargados de testimonios y llenos de reivindicación. Al terminar de verlo las emociones confluyen, mezclándose la indignación con la impotencia y con unas ganas sanas de ayudar.

Enhorabuena a Isabel Coixet, a Wim Wenders, a Fernndo León de Aranoa, a Mariano Barroso y a Javier Cocuera por mostrar estos pequeños conflictos a una sociedad tan ciega. Ojalá que llegue el día donde todos seamos corpóreos pero, hasta entonces tendrá que haber reportajes que den voz a aquellos que, en la lejanía, gritan.


Viviana Díaz
@Vdiag